Foto de Scott Cromwell
Poniendo un ejemplo para entender mejor: Cuando el fuego se acerca a la leña, en primer lugar la ilumina, la alumbra y la aviva; esta fase corresponde a un misterio gozoso: el amor divino que se nos revela a nosotros nos da luz y calor. Si el fuego se aproxima más aún, en un primer momento los efectos son aparentemente adversos: en contacto con la llama la leña comienza a oscurecerse, a echar humo a oler mal y a desprender brea y otras substancias desagradables. Se trata de la efusión dolorosa: el alma, penetrada más hondamente por la implacable luz divina experimenta su miseria, su pecado y su absoluta impureza. Esta etapa dura el tiempo necesario hasta que el fuego purificador haya concluído su tarea y el alma en su totalidad sea iluminada y abrasada, transformada en fuego de amor, como la leña quemada que, adelante, también quedará convertida en fuego. Es la efusión gloriosa en la que el alma es fortalecida con la carida (amor de Dios), ese fuego que Jesús ha venido a traer a la tierra.
En opinión del escritor de "La Libertad Interior", Jacques Philippe, la mejor enseñanza que podemos sacar de este ejemplo es la de tener un gran optimismo para enfrentar esos momentos en que la experiencia de nuestra debilidad y miseria nos bota, nos desanima. No tenemos que desesperarnos, sino continuar entregándonos a Dios confiadamente, convencidos de que - antes o depués - esta miseria nuestra se transformará en ardiente caridad. Santa Teresita del Lisieux le escribe a su hermana María del Sagrado Corazón: "Alejémonos de todo lo que brilla, amemos nuestra pequeñez... entonces seremos pobres en el espíritu y Jesús vendrá a buscarnos. Por muy lejos que estemos, nos transformará en llamas de amor.
Oración.
Mi querido Maestro, te llamo así porque admiro tanto tus enseñanzas que quisiera trasmitirlas a todo el mundo. No desanimarnos, dice el Padre Philippe, confiar en ti siempre, en la buena o en la mala. Estoy convencida que lo que más ayuda a confiar en ti, es realmente creer en el amor que nos tienes, incondicional, a cada uno de nosotros tal como somos, con nuestrs defectos, débiles, poca cosa... Por eso no desanimarnos, pedirte perdón, pedirte ayuda y empezar de nuevo. "Comenzar y recomenzar" como decía un santo al que quiero mucho.

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