Foto de Alan Whittle
A este respecto me gustaría citar un hermoso pasaje de una ensayista contemporánea, Cristiane Singer. "El amor es lo que queda cuando ye no queda nada más, en lo más hondo de nosotros, todos lo recordamos cuando - más allá de nuestros fracasos, de nuestras separaciones, de las palabras a las que sobrevivimos - desde la oscuridad de la noche se eleva, como un canto apenas audible, la seguridad de que, por encima de los desastres de nuestras biografías, más allás incluso de la alegría, de la pena, del nacimiento, de la muerte, existe un espacio que nadie amenaza, que nadie ha amenazado nunca y que no corre ningún peligro de ser destruido: un espacio intacto que es el del amor que ha creado nuestro ser".
Oración.
Mi querido Jesús, a mí esas últimas palabras me emocionan porque siempre estamos muy necesitados de amor y pensar que el tuyo "es" para siempre, que nunca nos va a faltar en esta vida, es puro consuelo para el alma. Pero necesitamos fe, Amigo mío, y esa es la que nos falta. Esto me recuerda algo que escuché esta mañana: La hermana de Santo Tomás de Aquino le preguntó en una ocasión: ¿Qué debemos hacer para tener fe? y él le respondió: QUERER. Yo entiendo, porque cuando uno quiere tener algo lucha, se esfuerza, busca, se informa... Es para pensarlo honéstamente...

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